La berberina y la diabetes
¿Qué es?
La berberina es una sustancia química que se encuentra en algunas plantas como el agracejo europeo, el sello de oro, el hilo de oro, la uva de Oregón, el filodendro y la cúrcuma de árbol.
La berberina es una sustancia química amarga y de color amarillo. Podría ayudar a fortalecer los latidos del corazón, lo que podría beneficiar a las personas con ciertas condiciones cardíacas. También podría matar las bacterias, ayudar a regular la forma en que el cuerpo usa el azúcar en la sangre y ayudar a reducir la hinchazón.
Las personas usan con mayor frecuencia la berberina para la diabetes, los niveles altos de colesterol u otras grasas en la sangre y la presión arterial alta. También se usa para quemaduras, úlceras bucales, enfermedades hepáticas y muchas otras condiciones.
Partimos de un compuesto utilizado tradicionalmente en medicina china y ayurvédica, con múltiples actividades farmacológicas. Es cierto que antes se utilizaba sobre todo como antimicrobiano y que ahora ha comenzado a valorarse sus posibles efectos a nivel de absorción de grasas, glucosa y sobre la hipertensión. Incluso hay estudios que valoran sus efectos anticancerígenos.
Se han postulado diversos mecanismos: por ejemplo, que mejora el estrés oxidativo y con ello mejora la resistencia a la insulina; también que regula determinadas rutas metabólicas y enzimáticas, o que modula la microbiota intestinal.
Beneficios potenciales
En su propia práctica clínica, se sugiere la berberina a sus pacientes, como terapia adicional para controlar afecciones como el colesterol alto o la resistencia a la insulina, o para problemas gastrointestinales, como el síndrome del intestino irritable.
Una posible ventaja de la berberina es que, al tener un mecanismo de acción distinto al de la metformina y las estatinas, puede ser útil para pacientes que no responden bien a estos tratamientos de primera línea.